LA PERIIMPLANTITIS

Periimplantitis - Clínica Pfaff Dentista en Barcelona

Hace unas semanas hablábamos sobre los implantes dentales. En el post de hoy, trataremos la periimplantitis. Una patología que implica la inflamación de los tejidos que rodean y están en contacto con el implante. En su primera fase, se trata de mucositis periimplantaria, inflamación que afecta sólo a los tejidos blandos debido a la acumulación de biofilm oral. Si se detecta a tiempo es reversible, de lo contrario, puede evolucionar a periimplantitis.

La periimplantitis a pesar de no ser muy habitual, es una complicación bastante grave que debe tratarse de inmediato. Puede llegar a provocar la pérdida del implante y del soporte óseo. No debe confundirse con la periodontitis, inflamación de los tejidos que rodean las piezas dentales. Continuar leyendo “LA PERIIMPLANTITIS”

ALIMENTACIÓN Y SALUD BUCO-DENTAL

Alimentación saludable - Clínica Pfaff dentista en Barcelona

La alimentación junto con la genética y el estilo de vida que llevemos son factores determinantes para nuestra salud oral. Seguir una dieta equilibrada y rica en nutrientes es fundamental. Es importante no solo para nuestra salud en general, sino para mantener nuestra boca sana.

El hecho de no tener unos hábitos de alimentación sanos, aumenta las probabilidades de sufrir enfermedades periodontales. Así como favorecer la aparición de caries. Y más, cuando se trata del consumo de alimentos perjudiciales para nuestros dientes y encías.

El riesgo de padecer enfermedades periodontales seguirá existiendo si no eliminamos el consumo de alcohol o el tabaquismo. Además, estos hábitos están relacionados con las patologías orales más graves, como el cáncer oral.

Es necesario conocer la influencia de la alimentación a la hora de cuidar nuestros dientes:

¿Cómo afecta la alimentación al cuidado de nuestros dientes?

En la boca, existen una serie de gérmenes que se nutren de los azúcares y el almidón que se encuentra en los alimentos que tomamos. Crean la placa dental y generan unos ácidos, qué tras cada comida, van destruyendo el esmalte de nuestros dientes. Es por ello, que uno de los primeros consejos, es el de eliminar las veces que picamos entre horas. Los alimentos que consumimos en estos espacios de tiempo, por lo general, contienen muchos azúcares.

A las horas de las comidas segregamos mayor cantidad de saliva. Por esto, los alimentos que ingerimos nos causan un menor daño. Cuanta más saliva, más limpia permanece nuestra boca y más se disminuye el efecto de los ácidos.

alimentación sa

Alimentos saludables

Si tenemos que comer entre horas, debemos procurar que sean alimentos ricos en agua como los vegetales crudos o la fruta con el objetivo de mantener el flujo de saliva. Obviamente, el consumo regular de agua es fundamental para ayudar a la saliva a contrarresta el ataque de las bacterias. Por otro lado, el efecto de los ácidos también podemos paliarlos evitando el consumo de cítricos y zumos.

En relación a la dieta, no podemos obviar los alimentos con alto contenido en azúcares: la bollería industrial, los caramelos, los refrescos, los alimentos procesados, etc. Su consumo habitual, ayuda a la proliferación de las bacterias responsables de las caries, infecciones bucales, desgaste del esmalte…

De lo contrario, hay algunos alimentos como los lácteos, así como las espinacas, garbanzos, calamares, brócoli, col rizada o el tofu ricos en calcio. El calcio, no solo nos beneficia en el desarrollo de nuestros huesos y dientes sino que también es muy importante para nuestra dentición y para protegernos de la aparición de las caries. Asimismo, es muy recomendable para las personas de edad más avanzada ya que reduce las posibilidades de perder alguna pieza dental.

Al igual que el calcio, el fósforo es fundamental para la estructura de los dientes. Podemos encontrarlo en alimentos de origen animal, como la leche y sus derivados, los huevos y el pescado azul. Y en alimentos de origen vegetal, como las legumbres o frutos secos.

También podemos mantener nuestras encías sanas, con alimentos ricos en vitamina C. Las fresas, albaricoques, tomates o naranjas son fuente de esta vitamina. O con alimentos que nos proporcionen vitamina D, la “vitamina del sol”. Nos ayudarán a tener los dientes más fuertes y a prevenir enfermedades como la gingivitis.

RECOMENDACIÓN

Una alimentación saludable y muy variada (frutas, verduras, legumbres y pescado azul) es clave para prevenir enfermedades de dientes y encías. Sin embargo, la correcta higiene buco-dental sigue siendo fundamental para eliminar los restos de comida y las bacterias que acumulamos en la cavidad oral (cepillado, hilo dental y colutorio). Para una limpieza más profunda, podemos acudir a nuestro dentista para una limpieza profesional.

¿PROBLEMAS DE ENCÍAS?

Gingivitis y periodontitis - Clínica Pfaff dentista en Barcelona

Las encías, al igual que el resto de partes de la boca, están expuestas a múltiples bacterias. Éstas pueden suponer un riesgo para la salud buco-dental.

La alteración y la acumulación de la placa bacteriana pueden provocar el sangrado e inflamación de las encías, causando enfermedades sobre los dientes como la gingivitis y la periodontitis o también sobre implantes dentales como la mucositis periimplantaria y la periimplantitis. En esta ocasión nos centraremos en la gingivitis y la periodontitis.

¿Qué es la gingivitis?

La gingivitis es una enfermedad bucal bacteriana, que puede afectar a personas de cualquier edad y de forma reiterada. El tejido que rodea el diente, se muestra enrojecido, inflamado y puede llegar a sangrar. Se produce cuando el cepillado y el uso diario del hilo dental no llegan a eliminar los restos de alimentos. Éstos, quedan entre los dientes, produciendo toxinas e irritando el tejido gingival. También puede ser causada por otros motivos ajenos a la mala higiene oral, como puede ser un trastorno hormonal.

A pesar de ser reversible, si no es tratada como debería podría desencadenar en una periodontitis. Provocando daños permanentes en el hueso que hace de soporte y el tejido que sostienen los dientes.

¿Qué es la periodontitis?

Como hemos comentado, esta enfermedad se da como siguiente fase a la gingivitis. La inflamación que produce, hace que las encías se alejen del diente (retracción de las encías con exposición de raíz dental). Y se formen bolsas o espacios en los que se acumulen las bacterias. Al igual que la gingivitis, produce un cambio de color, textura y forma de las encías. Así como sangrado de éstas.

Si no se aplica ningún tratamiento, la placa bacteriana se extiende por debajo de las encías destruyendo el hueso, el ligamento periodontal y el tejido gingival. Con el paso del tiempo, los dientes pueden llegar a aflojarse. En un caso extremo, evoluciona a la perdida de las piezas dentales.


gingivitis - periodintitis

Causas

Además de las tendencias genéticas de cada individuo, existen varios factores de riesgo que pueden favorecer la aparición de gingivitis:

– higiene dental: la falta o la mala higiene buco-dental.

– fármacos: el consumo de algunos anticonceptivos o corticosteroides u otros medicamentos que puedan reducir el flujo de la saliva (sirve para proteger la boca) o simplemente que hagan que el tejido de las encías crezca más de lo normal.

– cambios hormonales: durante la pubertad, el embarazo o la menopausia.

– malnutrición: la falta de vitaminas o déficit nutricional.

– enfermedades sistemáticas: infecciones y enfermedades que afectan a todo el cuerpo como la diabetes no controlada.

– tabaquismo: cuanto más tiempo se fume, más probable es desarrollar una enfermedad que afecte a las encías.

– dientes mal alineados y la aparatología oral mal colocada o contaminada: como correctores dentales, prótesis, puentes o coronas.

¿Cómo podemos saber si tenemos alguna de las enfermedades?

Algunos de los síntomas más claros que determinan si estamos padeciendo alguna enfermedad de las encías son el enrojecimiento, la inflamación y la alta sensibilidad de éstas. El sangrado a la hora de cepillarnos los dientes o al utilizar el hilo dental. El mal aliento constante o mal sabor de boca. Las encías retraídas o ver que los dientes son más largos de lo normal debido a que se ven las raíces. Dolor al masticar o sentir cambios en la mordida.

Si se sienten alguno de éstos síntomas, es preciso acudir a nuestro dentista para que nos examine, compruebe la profundidad del espacio que hay entre las encías y el diente y nos de un diagnóstico.


boca gingivitis

Tratamientos

Una vez, nuestro dentista nos haya diagnosticado gingivitis o periodontitis, su misión será la de reducir la inflamación de las encías y controlar la infección. La cantidad y los tipos de tratamientos pueden variar. Dependerá de hasta dónde se haya extendido la enfermedad de las encías.

El odontólogo, llevará a cabo una limpieza buco-dental profesional. Así eliminará la placa endurecida y convertida en sarro que se encuentra por encima y por debajo del borde de las encías. En caso de que la afección se haya agravado, será necesario llevar un procedimiento de alisado y raspado de las raíces. El raspado y alisado radicular elimina el sarro y las irregularidades de las raíces dentales. Casos complejos requieren de tratamientos de cirugía para poder solucionar el problema.

El tratamiento puede completarse con enjuagues bucales antibacterianos y colutorios con clorhexidina a lo largo de una semana. Si es necesario, se repararán los dientes desalineados o se reemplazarán los aparatos dentales en sesiones posteriores.

En cualquier caso, es imprescindible que el paciente continúe con un buen cuidado diario de los dientes en casa.

 

Para acabar, podemos tener en cuenta algunos hábitos para prevenir la gingivitis y periodintitis.

La mejor forma para prevenirlas, es mantener una buena higiene buco-dental con el fin de eliminar el biofilm oral, los restos de alimentos y controlar la acumulación de sarro. Es posible que la placa dental se forme en dientes y encías a pesar de cepillarnos los dientes 3 veces al día y de hacer un un uso correcto del hilo dental. Por esto, es conveniente hacerse una limpieza dental profesional al menos cada 6 meses.

Otras de las prácticas de prevención para ayudar a detener el desarrollo de éstas enfermedades son: mantener una alimentación equilibrada y sana, realizar enjuagues bucales antisarro y antiplaca, evitar el tabaco y programar visitas regulares a nuestro odontólogo.