¿QUÉ DENTÍFRICO ES EL MÁS ADECUADO ?

Higiene y cuidado bucodental dentifrico - Clínica Pfaff dentista en Barcelona

En el cepillado de los dientes no solo debemos tener en cuenta la técnica y el tipo de cepillo sino también el dentífrico que utilicemos. Las pastas de dientes nos proporcionan grandes beneficios. Además de remover la placa bacteriana y eliminar las partículas de alimentos, nos ayudan a mantener el aliento fresco y agradable. Gracias a sus componentes, también nos permite prevenir las manchas en el esmalte de las piezas dentales.

dentífrico

Hoy en día, en el mercado podemos encontrar una amplia variedad de pastas de dientes. A pesar de que nos puedan parecer todas iguales, cubren distintas necesidades y están destinadas a solventar diferentes problemas buco-dentales.

¿Para qué sirve cada dentífrico?

· Dentífricos anti-caries:

Por su contenido en flúor, disminuyen la creación de placa bacteriana y por tanto el riesgo de formación de caries. También contribuyen a la remineralización dental y a reducir la sensibilidad. Están recomendados para cualquier tipo de paciente, particularmente niños y personas de edad avanzada.

· Dentífricos blanqueadores:

Este tipo de pastas no blanquean los dientes. Por sus componentes abrasivos y químicos facilitan la eliminación de las manchas superficiales en el esmalte producidas por ciertos alimentos o bebidas consumidos a lo largo del día. Sus resultados son a corto plazo pero pueden variar en función de la persona. Básicamente, están recomendadas para reforzar y mantener los efectos de un blanqueamiento profesional.

· Dentífricos anti-sarro:

El sarro únicamente puede ser eliminado con una limpieza bucal profesional. Sin embargo, contienen componentes para prevenir y retardar el proceso de calcificación de la placa bacteriana.

· Dentífricos para la hipersensibilidad:

La sensibilidad dental suele darse por la exposición de la dentina, la debilitación del esmalte o por otras patologías dentarías más graves. Una de las cosas que conseguiremos con su uso, es obstruir los poros que llegan al nervio reduciendo así el dolor producido por los cambios de temperatura. Debe utilizarse de forma continuada ya que sino desaparecen sus efectos.

· Dentífricos para problemas gingivales:

Sus componentes más habituales son la clorhexidina (puede llegar a teñir los dientes y las mucosas orales) y el triclosán y en algunos casos se utiliza la hexitidina. Ayudan a controlar la placa dental y a prevenir la infección de los tejidos de la encía. Estas pastas, deben ser prescritas por nuestro odontólogo. Se utilizan como parte del tratamiento para combatir la gingivitis o periodontitis (inflamación y sangrado de encías) por su acción antiinflamatoria y antibacteriana.

· Dentífricos para niños:

Al igual que los de los adultos, contienen flúor pero en una concentración inferior. No dañan su esmalte, previenen la formación de caries y fortalecen sus dientes. Suelen ser de sabores agradables pero no muy dulces para que no se habitúen.

¿Cómo escoger un dentífrico?

En el caso de tener una boca sana y no estar bajo ningún tratamiento, recomendamos utilizar una pasta con flúor. Estos dentífricos son muy generales y ayudan a fortalecer el esmalte y protegen de la erosión del esmalte.

A pesar de todo, es fundamental acudir a nuestro dentista. Conociendo nuestras necesidades, nos recomendará aquella que más se adecue a nuestra salud buco-dental. Como hemos comentado al principio, el dentífrico es parte de nuestra rutina de cepillado pero es importante complementarlo con el uso del hilo dental, así como acudir al odontólogo de forma regular.

¿CÓMO COMBATIR LA HALITOSIS?

Síntomas Halitosis - Clínica Pfaff dentista en Barcelona

La halitosis (comúnmente mal aliento) es una patología oral muy desagradable tanto para las personas que la padecen como para su entorno. En la mayoría de casos se debe a malos hábitos de higiene buco-dental. A la falta de higiene hay que añadir varios factores que pueden favorecer su aparición como la descomposición de restos de alimentos, acumulación de sarro, sequedad bucal, caries…

síntomas halitosis

Afortunadamente, existen varias pautas o recomendaciones para poder combatir la halitosis. A continuación vamos a compartir algunas de ellas.

CLAVES PARA UN ALIENTO FRESCO

1. Visitas al dentista

Las visitas periódicas son necesarias para detectar a tiempo cualquier infección o patología y el mal aliento que pueda provocar su desarrollo. Es recomendable acudir, por lo menos, una vez cada seis meses.

Con la limpieza profesional, eliminaremos el sarro depositado en el esmalte y lograremos tener una buena salud buco-dental. Es recomendable hacérsela una vez al año.

2. Rutina higiene oral

Seguimos repitiéndonos, pero es fundamental cepillarse los dientes después de cada comida y posteriormente utilizar hilo dental o colutorio para acceder a los espacios interdentales. Un grave error es olvidarse de la lengua (una de las principales causante de la halitosis). Podemos cepillarla con el mismo cepillo o utilizar un limpiador lingual. De esta manera, evitaremos la acumulación de bacterias y gérmenes que pueden acabar provocando mal aliento.

En caso de no podernos lavar los dientes, sugerimos masticar chicle sin azúcar. Los sabores como la clorofila o la menta nos ayudan a refrescar el aliento.

3. Beber agua

Además de ser muy sano nos ayuda a eliminar bacterias y posibles restos de comida que no hemos eliminado con el cepillado. No solo hay que beber mucha, sino que con mucha frecuencia. Es un hábito muy rudimentario pero que favorece la estimulación de secreción de saliva que no ayuda a combatir la placa.

4. Seguir dieta sana

Nuestra salud bucal esta muy condicionada por nuestra alimentación. Por ello, debemos evitar los alimentos de sabores fuertes como el ajo y la cebolla propensos a provocar halitosis. Así, debemos tomar alimentos sanos como frutas y vegetales que contengan flúor y nos ayuden a mantener la boca oxigenada.

5. Eliminar hábitos perjudiciales

Es importante evitar malos hábitos como el tabaco o el consumo de alcohol. Además de producirnos mal aliento, son el origen de otras patologías orales.

 

A pesar de ser una enfermedad muy habitual, si intentamos seguir estas pautas podremos evitar los olores desagradables procedentes de la cavidad oral. De todas formas, es conveniente acudir a nuestro odontólogo de confianza si percibimos que la halitosis persiste para poder saber cual es su motivo y tratarlo.

¿QUÉ HACER ANTE UN FLEMÓN?

absceso dental (flemón) - Clínica Pfaff dentista en Barcelona

El flemón, también llamado absceso bucal, es una de las patologías odontológicas más comunes. Además, es una afección que resulta muy molesta y dolorosa. La primera vez que se tiene puede resultar muy preocupante ya que uno de los primeros síntomas es el hinchazón de la encía e incluso de parte de la cara.

Antes de comentar cuáles son sus causas, síntomas y posibles tratamientos, empecemos conociendo qué es.

Un flemón dental es una inflamación de la encía, producida por una infección bacteriana que se filtra hasta la raíz destruyendo esmalte y dentina. Como consecuencia, se crea un depósito de pus que inflama el tejido blando afectado. Según la gravedad, puede llegar a afectar a otras zonas que en un principio no relacionamos con la boca como la inflamación de los ganglios del cuello.

absceso dental (flemón)

Se suele dar en pacientes con caries bastante avanzadas o que padecen periodintitis.

¿CUÁLES SON LAS PRINCIPALES CAUSAS?

Una de las causas por las que generalmente puede aparece un flemón dental son las caries no tratadas. Si no son detectadas a tiempo pueden desencadenar una infección que destruye los tejidos blandos. Las cavidades producidas por la destrucción del tejido son las zonas que se inflaman cuando se llenan de pus.

También se puede dar como respuesta a cualquier enfermedad periodental que afecte a las encías. La gingivitis o periodintitis que no reciben el tratamiento adecuado pueden desencadenar un absceso bucal.

Los traumatismos en cualquier zona de la boca son otras de las causas más habituales. La fractura de un diente puede desencadenar una infección bacteriana que, si no se solventa rápidamente, puede llegar a la raíz de la pieza y originar esta molesta enfermedad.

Por último, las muelas del juicio que no terminan de salir. Si no se realiza una correcta limpieza del espacio posterior al último molar erupcionado, se puede generar acumulación de restos de comida y bacterias e infectarse produciendo un flemón.

¿QUÉ SÍNTOMAS PRESENTA?

Los síntomas que puede desencadenar un flemón pueden variar en función de la gravedad y de cómo reacciona el cuerpo de cada persona. El dolor intenso al masticar junto con la inflamación de la encía son los síntomas más habituales. Aún así pueden ir acompañados de:

· sensibilidad dental a los cambios bruscos de temperatura

· halitosis o mal sabor de boca (por la generación del pus en la boca)

· malestar general, fiebre

· dificultades o molestias al abrir la boca

A medida que avanza la infección, las molestias e inflamación pueden irradiarse hacia los ganglios del cuello, el oído u otras zonas bucales.

POSIBLES TRATAMIENTOS

En el caso de padecer algunos de los síntomas comentados anteriormente, es importante acudir lo antes posible al odontólogo. Una vez en la consulta, nuestro dentista podrá determinar cual es la causa del flemón y aplicar el tratamiento más adecuado para combatir la infección.

En la primera visita, nos recetarán antibióticos y antiinflamatorios para eliminar la infección. También nos calmarán los dolores y molestias causadas por el hinchazón. También, es muy probable que nos recomienden realizar enjuagues bucales con algún producto específico. No solo nos ayudarán a bajar la inflamación sino que favorecerán el drenaje del pus acumulado.

No siempre se puede tratar la causa que ha producido el flemón en la primera visita debido a la infección. En ocasiones hay que esperar a que el antibiótico haga efecto para poder realizar el tratamiento necesario en una segunda visita.